A Hugo Chávez en su vida no le bastó con acosar y perseguir a los vivos, también se dedicó a atacar a los muertos. El presidente venezolano decidió borrar de
Caracas cualquier presencia de Cristobal Colón. En la capital venezolana ya no
hay monumentos ni calles dedicadas al navegante que descubrió América. El líder
bolivariano quitó la última estatua que quedaba en la ciudad dedicada al
almirante, a quien tachó de genocida. Su acólito, Jorge Rodríguez, alcalde del
municipio de Libertador, donde se encontraba la estatua desde 1898, dijo que
levantar monumentos a la gloria de Colón “sería tan injustificado como colocar
un busto de Hitler en Berlín”.
Desde 1898, la estatua del descubridor tenía un lugar destacado en el ahora
degradado e inseguro parque de El Calvario, en una colina cercana al palacio
presidencial. De momento, sólo ha sido retirada. Chávez consideró que este
monumento viejo y horrible de Colón no tenía nada que ver con el país. Su
sentencia fue inapelable: “Ahí hay que poner un indio o una india”. Esta
escultura de El Calvario corrió mejor suerte que el histórico monumento dedicado
a Colón que existía en un lugar céntrico de Caracas. Fue derribado el 12 de
octubre de 2004 por activistas chavistas y los restos arrastrados por las
calles, en una imagen que rememoró el derrumbe en Bagdad de la estatua de Saddam
Hussein en abril de 2003.
La guerra de Chávez contra Colón comenzó el 12 de octubre de 2003, cuando
rebautizó el día de la Hispanidad como día de la Resistencia Indígena. También
desapareció la réplica de la carabela Santa María que se exhibía en un parque de
Caracas.
Historiadores venezolanos critican el odio de Chávez a Colón. “Quitar la
estatua es levantar la estatua de la estupidez humana”, dijo el historiador
Elías Pino Iturrieta a la prensa. "Esta fobia a Colón llegó al extremo de que en
una visita a la presidente de Argentina, Chávez cuestionó la estatua
que se veía a través del ventanal del salón.
Quizás de allí el indigenismo y anti Colón adoptado por nuestra presidente, lo cual le genera una contradicción in adjecto, donde se le mezclan las grandes marcas con un poncho o un caballo con un helicóptero.
Se animaría nuestra Presidente a andar peleando montada a caballo en defensa de sus convicciones, en lugar de andar corriendo sobre la cinta deportiva que posee en Olivos?. Se animaría la presidente a dejar a sus hijos morir de hambre así como Juana Azurduy dejó morir a cuatro hijos , dos varones y dos mujeres que murieron por distintas razones, en aras de la defensa de su territorio. En fin, en historia hay mas causalidades que casualidades, pero sepamos que las discusiones por las cuales Belgrano si adoptó a Juana Azurduy y su esposo Manuel Ascencio y Rondeau no los quiso por influrncia de San Martín en su afianzamiento de la liberación de Chile y de Perú entrando por Lima, dividen algunas aguas de la visión de la historia, pareciera que una cosa es ser estratega y otra guerreros por naturaleza y rencor.
Así la historia, como decía Leopoldo Marechal "La historia no es una ciencia; es el arte de mostrar una cara limpia y esconder un culo siniestro"